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aureal

Demasiados gays

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La primera en la frente. Sí, creo que hay demasiados. No entiendo que se haga una bandera de lo que haces en la cama. Pero convertirlo en moda furibunda rompe mis esquemas. Serán "los nuevos tiempos", las tendencias o, como imagino, un nuevo ciclo, pero el caso es que es insoportable.

Lo grave es que es una moda que te debe gustar. Ay de tí si dices que no te gustan las locas, que tal actor es mariquita o que menganita es un camionero. Los Macutes de las Brigadas Arcoiris surgen de debajo de de la tierra y te someten a una lapidación: "parece mentira oir esto en el siglo XXI", "cuando leo estas cosas me entra una rabia que me empuja a responder", "seguro que te gustaría gasearlos a todos. ¡Fascista!". Y los asistentes que titubeen o tengan dudas, no tardarán en coger una piedra y unirse a las consignas. Estupendo. Viva el borregueo.

Goebbels estaría muy contento con este tipo de personas (no pun intended) y con la sociedad actual. Disfrutaría con un arma propagandística de increíble poder: la puta corrección política. Los victimistas, adalides autoimpuestos y otros justicieros están inmersos en un neofascismo cultural que persigue y castiga no sólo las opiniones opuestas, sino también las no estusiastas o afirmativas.

Camille Paglia. Ya quisiera yo tener la décima parte de su coco. Esta señora, que da mil vuelta a cualquier teórico, sociólogo o líder de opinión (gay o no), lleva luchando en las trincheras mediáticas y docentes desde los sesenta. Ah, si todos los pejigueros leyeran a esta mujer... Ha puesto en su sitio a más de un marisabidillo, valiéndose de algo que toda esta gente no tiene: el conocimiento, la documentación y el pensar por uno mismo. Pese a que la admiro, no comparto todas sus opiniones (aunque los dos odiamos a Foucault). Pero coincidimos en lo fundamental: la existencia de un estalinismo gay y un odio infinito hacia el cancer de la corrección política.

Camille sostiene que la aceptación o popularidad de lo gay siempre se ha regido por ciclos, no por evolución en la mentalidad de la sociedad. Tal vez el último ciclo fuera el de los románticos ingléses, un sector admirable por su vasta producción cultural y artística. Luego tal auge desapareció, pero no por una revolución fascista o algo por el estilo. Simplemente, pasó un ciclo. En nuestros días el ciclo está esclerotizado, infectado, pues pese a dar lugar a aportaciones interesantes, su poder mediático se basa en el histrión y los chillidos. Hay un segundo factor, que es el victimismo. Si de nuevo se tomara como ejemplo el periodo romántico, se vería que ellos se valieron por sus propios méritos. En cambio ahora se acude al Estado, buscando un paternalismo que les de más para (y por) ser distintos. En lugar de establecerse de forma autónoma y distintiva, se acude al modelo de estado habitual para encajar en él. Un "me creo mejor, no me des lo mismo, dame más".

El tercer aspecto es el uso como arma arrojadiza de la dichosa corrección. Es de risa que aquellos que denuncian una persecución y un maltrato (que en general ha dejado de existir), se valgan de este fascismo cultural para acallar cualquier voz no acorde. Qué tendrán que ver el culo con las témporas: si a mí no me gusta algo, no significa que esté contra ello. Aunque me importa un pepino que saquen más o menos discos o su éxito, el grupo Los Planetas me da verdadero asco. Imaginad una horda de "trendies", "pasta negras" y "medias verdes", saltando contra mí y diciendo: "¡¡por culpa de gente como tú el pop español está como está!!" "¡Cabrón retrógrado, si por ti fuera sólo se escucharía a Bisbal!" La situación es exáctamente la misma para el tema que trato.

A ver: no tengo amigos gays. Pero no los tengo por la misma razón que no tengo amigos deportistas o amigos músicos: no me muevo en esos ambientes. He hablado con personas homosexuales y, aunque hay de todo, cabe destacar que muchos de ellos son así, personas. Que hacen su vida, con sus gustos y disgustos, pero sin que su opción sexual rija todos y cada uno de sus pasos. Y muchos de ellos piensan como yo: que la de ahora es una situación excesiva, que los armarios se han abierto como presas y que sale de todo, que el modelo mediático de gay (la locaza, el mundo rosa, el metrosexual, etc. no es el que debe regirlo todo, aunque lo haga. No se da un modelo lésbico, aunque se insista en mostrar al de siempre: la tía rapada o con pelo de punta, camisa de cuadros sin mangas, cuarentona, etc. Y creo que si la percepción de la lesbiana ha conseguido evitar (en general) ese molesto tópico, ha sido gracias sobre todo a la inteligencia de la lesbiana casual (no la de las asociaciones), la que se limita a hacer su vida como uno más, sin aspavientos ni gritos. Sin coger a los demás y zarandearlos hasta que se apunten al Cogam.

Y lo que resulta más importante: todas estas personas coinciden en que es repugnante perseguir a alguien por tener una opinión propia. Los que lo hacen no son entonces mejores que aquellos que critican.
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7 comentarios

juan -

trolazo!, salí del armario que se te huele puto por todos lados.

cap0 -

Hola! Te escribo básicamente para decirte que te están plagiando en el weblog http://pretencioso.blogspot.com

A mí también me ha copiado vilmente.

Saludos

Aureal -

Hola Morella, ¡un nick estupendo! Me alegra que llegues aquí desde el blog de Ten. Las feministas son el supervillano favorito de Paglia, y les ha dado caña al máximo. Otro tema que me gustaría tocar en el futuro es su teoría sobre las violaciones y los malos tratos, e incluso sobre el sexo y los niños. La mujer no se arredra en decir cosas que mucha gente piensa.
Besos.
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Morella -

Uh...Hola! He llegado hasta aquí por una huella que dejaste en el LJ de tenbrinken.
OH! Camille Paglia! No sabes cuánto me alegra ver que alguien menciona a esta mujer. A mí me ocurrió lo mismo con respecto a sus opiniones sobre el histerismo feminista (o lo que yo llamo la histeria de la misoginia). Harta de escuchar lamentos sobre el sometimiento patriarcal, sobre la neurosis colectiva acerca de temas relativos a la sexualidad, fue un soplo de aire fresco leer sus artículos y denunciar el conservadurismo moral encerrado en esa trampa de lo 'políticamente correcto'. Tampoco yo estoy de acuerdo con todo lo que dice esta mujer, y algunas comparaciones suyas están bastante traídas por los pelos, pero me gusta, sí señor. Y la mayor parte de las feministas la odian, jijii.
Un saludo,
*M*

Aureal -

Hola Edwin, bienvenido al blog. Lo siento, soy un chico :S Me alegra ver que respetas mi opinión, que no sé si es conservadora o no. Creo que no me has entendido bien: no generalizo sobre el sector gay. De hecho, al final del post, expongo mis impresiones al hablar con personas gays, y dejo claro que hay muchos que se limitan a eso, a vivir su vida. Pero mi punto de vista es que los líderes de opinión gays son, para bien o para mal, los que más ruido meten: los victimistas, las locas, las petardas televisivas... Son esos los más talibanes, los que te condenan por no aplaudir el mundo gay. Y al hacerlo forman un clima de opinión que arrastra a todos los demás. El resto, los que se limitan a ser personas, hacen su vida y punto.
Y en cuanto a mi opinión sobre los gays... pues chico, qué quieres que te diga. Son como los piraguistas o los que hacen budismo o lo que sea: la inmensa mayoría me dan lo mismo. Pero entiende que haya de todo, es decir, que habrá algunos que me caigan de puta pena, otros muy bien y otros me den igual. Como en todas las cosas y sectores, ¿no crees? Lo que no soporto es que me digan lo que tengo que pensar o decir, y en eso seguro que estamos de acuerdo.

Patchi guapísima, dí que sí. Al final todo se convierte en una marca o una moda. ¡Tenemos que hacer el día del Orgullo Freak!

Patch -

A mí lo que me mosquea es que tengan que gritarlo, en días como el orgullo gay. Para cuándo el orgullo hetero? Es una manera de subir su autoestima? Yo tengo bastantes amigos gays, y desde luego que no se puede generalizar. De hacho, ellos no van haciendo ostentación, ni creyéndose mejores, ni pensando que la sociedad tiene una deuda con ellos...

Edwin Daniel -

Tu punto de vista me parece muy conservador pero respetable. Es una opinión y yo defiendo tu derecho a estar equivocada, pero a fin de cuentas es una opción que tú misma tomaste... lo mismo se puede aplicar a las elecciones sexuales que tenemos los individuos de todas las nacionalidades y creencias. Mi sexualidad ha sido por elección, soy gay y me siento muy a gusto con ello, pues nadie me impuso con quién debo acostarme ni cómo debo pensar. Quizás te parezca que se le da demasiada atención a ésta "minoría" (siendo que la comunidad LGBT es bastante abundante) pero recuerda que los medios siempre tienden a "martirizar lo diferente". Cada persona es única y con gustos muy particulares, no todos los gays son locas, vestidas ó degenerados, la mayoría son tipos normales como tú ó como yo, que tienen sus trabajos, sus aficiones y demás características. Defiendo el espacio que es Internet, la red de redes, para que puedas expresar tu opinión, sea cual ésta sea y espero que sepas al mismo tiempo respetar a tus semejantes, sea cual sea su sexualidad, creencia, ideología ó raza.
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